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Seres íntegros: personas honradas, justas y responsables

Seres íntegros: personas honradas, justas y responsables

Creado por: Andrea Garcés – Katherine Torres. Entre los atributos IB en los que se basa la filosofía de educación del Colegio Alemán de Barranquilla, se encuentra el de ‘ser íntegros’ y que se define como la formación de personas honradas, justas y responsables. Pero, ¿cómo entienden nuestros estudiantes el significado de estas palabras o cómo podemos transmitir a nuestros estudiantes qué significa ‘ser personas íntegras’?

El Diccionario de la Real Academia Española define ‘la integridad’ como “La total o amplia gama de aptitudes poseídas por una persona y la capacidad del ser humano para decidir sobre su comportamiento por sí mismo”.

Para facilitar la comprensión de este concepto, me gustaría remitirme a la frase de una película conocida por muchos ‘Batman inicia’ cuando el superhéroe rescata a su entrañable amiga Rachel y ella le pregunta al ser enmascarado que la ha salvado “¿quién eres?”, a lo que él responde “no es quien seas en el interior, son tus actos lo que te definen”.

Esta frase nos da una idea de cómo podemos reflexionar acerca de la integridad. ‘Ser íntegros’ no se determina por una cantidad de virtudes o cualidades que se sugiere tener o se presume poseer, sino por cómo reaccionamos en determinadas circunstancias y momentos de la vida; si nuestro comportamiento es acorde a nuestros principios morales, a los valores de crianza y a las cualidades que creemos tener, entonces seremos seres integrales.

Honestidad, justicia y responsabilidad, son valores que sólo con los actos serán válidos ante los ojos de los demás y ante la propia conciencia. Ahí es donde cuenta la integridad, en cada acto que llevemos a cabo en nuestras vidas, al relacionarnos con la gente, con la familia y los amigos, al hacer nuestras tareas, al responder en las evaluaciones, al ejecutar nuestro trabajo. Es importante tener presentes nuestros valores al momento de tomar cualquier decisión.

Ahora en la modalidad virtual, hemos tenido la oportunidad de ver actos particulares que no sucedían en la presencialidad y que pueden ser un ejemplo ilustrativo de integridad, como por ejemplo: las evaluaciones virtuales. Nuestros estudiantes cuentan ahora con todo un mundo de información gracias a la internet, fuente de información inagotable y a disposición. El estudiante se enfrenta ahora a las evaluaciones en modalidad virtual, solo en su habitación, sin los ojos de los maestros que solían rondar el salón de clases una y otra vez haciendo vigilancia.

Si estamos definiendo la integridad como un paquete de cualidades que refieren la honestidad, la justicia y la responsabilidad, debemos abrir la reflexión justo en estos momentos cruciales de la formación académica y emocional de un ser humano. Soy honesto si respondo mi evaluación a conciencia, soy justo si la nota que me dan es la que me merezco por mi esfuerzo, soy responsable porque ese resultado develará cual fue mi empeño por aprender, seré una persona íntegra si tomo la decisión correcta y asumo las consecuencias de mis actos.

El valor de la integridad está conectado con todos los valores del IB como por ejemplo: el de ser seres pensadores que toman decisiones con ética, es decir, personas que saben distinguir entre el bien y el mal y su comportamiento es acorde a ese principio; tenemos la capacidad de ser seres pensadores cuando antes de actuar, reflexionamos qué es lo correcto y cómo mi decisión afecta mi vida y a los que me rodean.

Integridad se conecta también con ‘ser solidarios’, personas que piensan a favor de la comunidad y el medio ambiente, el cuidado de mi entorno para beneficios de todos los que habitamos en él. Es solidario el niño que va al parque y bota la basura en el puesto que corresponde, así no lo vean sus padres o el adulto que le aconseje que está mal botarlo en cualquier parte; lo importante es el acto en sí y lo que significa para sí mismo y la comunidad. Eso también es integridad.

Niños y adultos, estamos en un continuo aprendizaje, porque los momentos de la vida también van cambiando constantemente y nos enfrentamos día a día a circunstancias distintas. La integridad se conecta plenamente con el ideal de construir personas -ciudadanos del mundo-, porque finalmente lo que queremos todos es un mundo mejor con mejores personas; la integridad en ese mundo ideal es base fundamental para la construcción de sociedad.

Reflexionemos también acerca del ejemplo que como padres representamos para nuestros hijos. Retomemos el ejemplo de la basura: ¿qué estamos mostrando a nuestros hijos si nos descubren botando basura en la calle, en el parque o por la ventana del carro? O incluso, ¿qué pensarán al vernos botar esa basura en el lugar correcto solo cuando alguien nos observa, pero botarla a la calle cuando creemos que nadie está mirando? Lleguemos entonces a la conclusión que como padres es importante ser ejemplos de integridad para nuestros hijos, y esto no solo cuando los demás nos miran, sino para nosotros mismos; ahí es cuando realmente se ve reflejada la integridad de cada uno.

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